Caroline Paula da Silva

Nuestra Mujer Positiva es Caroline Paula da Silva, psicóloga clínica y terapeuta cognitivo-conductual especializada en autoestima y relaciones femeninas. Con más de 5 mil horas de sesiones realizadas, Caroline atiende a mujeres de todo el mundo de forma 100% online, ayudándolas a fortalecer su autoestima, desarrollar autoconfianza y tomar las riendas de sus propias vidas.

Hoy, además de su consultorio, también lidera iniciativas sociales enfocadas en el apoyo psicológico a mujeres en situación de vulnerabilidad.

1. ¿Cómo comenzó tu carrera?

Empecé a trabajar muy pronto, a los 15 años, como recepcionista en un consultorio odontológico. Siempre tuve interés en entender a las personas y el comportamiento humano, pero la decisión de convertirme en psicóloga nació de una experiencia muy impactante en mi vida: la pérdida de una querida amiga por suicidio.

Aquello cambió profundamente la forma en que veía el sufrimiento emocional. Me di cuenta de que muchos dolores podrían ser acogidos antes de llegar a un punto tan extremo. Fue allí donde encontré mi propósito: dedicar mi vida a ayudar a otras personas, especialmente a mujeres, a reconectarse con su propia fuerza.

2. ¿Cuál fue el momento más difícil de tu carrera?

El momento más desafiante fue el camino hasta graduarme. Vengo de una familia humilde y no tenía los recursos financieros para costear la facultad de Psicología por mi cuenta. Fueron más de ocho años de mucho esfuerzo, renuncias y sacrificios, tanto míos como de mis padres.

Dejamos de lado muchas cosas para que ese sueño fuera posible. Hubo momentos en los que parecía imposible continuar, pero fue justamente allí donde aprendí una lección que llevo para toda la vida: cuando existe un propósito, encontramos fuerzas para seguir. Hoy miro hacia atrás con gratitud, porque cada obstáculo formó parte de la construcción de mi historia.

“Cuando existe un propósito, el cansancio no vence a la misión.”

3. ¿Cómo logras equilibrar tu vida personal con tu vida corporativa/emprendedora?

El equilibrio perfecto 50/50 es algo ilusorio. A veces será 60/40, en otros momentos 30/70, y está bien. La vida es dinámica y el equilibrio se construye todos los días.

Como psicóloga, creo firmemente en vivir aquello que también enseño a mis pacientes. Busco organizar mi rutina con conciencia, respetando mis límites y valorando momentos importantes de mi vida personal, como los amigos, la familia y el tiempo con mi esposo, quien es un gran impulsor de mi trabajo.

Muchas veces necesitamos aceptar que algunos "platos" se van a caer, y eso no nos hace débiles, nos hace humanas. Cuidar la salud emocional no es solo un discurso en el consultorio, es una práctica diaria.

4. ¿Cuál es tu mayor sueño?

Mi mayor sueño es ampliar cada vez más el impacto de mi trabajo y llegar a más mujeres. Muchas todavía viven atrapadas en la inseguridad, la culpa o la sensación de que necesitan hacerse pequeñas para ser aceptadas.

Quiero llevar información, acogida y herramientas psicológicas que ayuden a estas mujeres a reconocer su valor y a construir una vida con más autonomía emocional. Creo profundamente que cuando una mujer fortalece su autoestima, cambia la forma en que se posiciona en el mundo, en sus relaciones y en su propia vida.

“Cuando una mujer fortalece su autoestima, no solo cambia su propia vida, cambia toda su historia.”

5. ¿Cuál es tu mayor logro?

Mi mayor logro es percibir el impacto que mi trabajo tiene en la vida de las mujeres que pasan por mí.

Son cientos de historias, dolores, nuevos comienzos y transformaciones. Mujeres que llegaron fragilizadas y, a lo largo del proceso terapéutico, lograron reconstruir su autoestima y retomar el control de sus propias elecciones. Saber que mi trabajo puede participar en esas transformaciones es lo que me motiva a continuar todos los días.

6. Libro, película y mujer que admiras (que no sea tu madre)

  • Libro: El poder de ser vulnerable (o La fragilidad del valor), de Brené Brown.
  • Película: Comer, rezar, amar.
  • Mujer que admiro: Michelle Obama, por la fuerza y autenticidad con la que ocupa espacios de liderazgo, siempre incentivando a las mujeres a creer en sí mismas y en su propio potencial.