Christiani Andrade Amorim
Nuestra Mujer Positiva es Christiani Andrade Amorim, científica, profesora de la Universidad Católica de Lovaina, en Bélgica, y Directora Científica de la empresa ProFaM. Referente internacional en preservación de la fertilidad y biología del ovario, ha construido una carrera que conecta la ciencia, la medicina reproductiva y la innovación. En esta entrevista, Christiani habla sobre su trayectoria en la investigación y su misión de ampliar las opciones de las mujeres sobre su fertilidad y salud hormonal, una visión que también se traduce en iniciativas innovadoras como ProFaM.
1. ¿Cómo comenzó su carrera?
Mi carrera comenzó en la medicina veterinaria, en Brasil, donde desarrollé muy pronto un gran interés por la biología de la reproducción y, en particular, por el ovario. Siempre me fascinó la complejidad de este órgano relativamente pequeño, pero que ejerce un papel central no solo en la fertilidade, sino también en la salud hormonal de las mujeres.
Durante la maestría y el doctorado, trabajé principalmente con ovarios de ovejas, cabras y vacas. Estos animales son modelos muy interesantes para estudiar la fisiología ovárica porque presentan varias similitudes con el ovario humano. Esta experiencia me permitió comprender profundamente los mecanismos del desarrollo folicular, de la función hormonal y de las interacciones entre las células ováricas.
Esa base en biología reproductiva animal acabó abriendo el camino para la transición a la medicina reproductiva humana. Durante mi posdoctorado en Bélgica, comencé a trabajar con preservación de la fertilidad en pacientes con cáncer, especialmente a través de la criopreservación de tejido ovárico. Fue en ese momento cuando percibí que había un enorme espacio para la innovación científica y traslacional, pues muchas de las preguntas fundamentales sobre el funcionamiento del ovario aún estaban por ser respondidas.
A lo largo de los años, mi trabajo evolucionó para integrar diferentes áreas, como la biología reproductiva, bioingeniería, criobiología y medicina regenerativa. El objetivo siempre ha sido el mismo: transformar el conocimiento fundamental en soluciones concretas que puedan ayudar a las mujeres a preservar o restaurar su fertilidad y su función hormonal, mejorando así su calidad de vida.
2. ¿Cómo está formateado el modelo de negocio de ProFaM?
ProFaM fue creada con la misión de ofrecer a las mujeres la posibilidad de preservar su fertilidad y su autonomía reproductiva y hormonal. El modelo combina medicina de alta calidad, innovación científica y una fuerte integración entre la investigación académica y la práctica clínica. La iniciativa reúne a especialistas en medicina reproductiva, cirugía laparoscópica y criobiología, trabajando en colaboración con clínicas de fertilidad e instituciones académicas para garantizar un alto nivel científico y clínico.
En la práctica, el modelo funciona a través de una red de clínicas especializadas donde las pacientes pasan por una evaluación completa de la reserva ovárica y reciben asesoramiento médico individualizado. Si son elegibles, se extrae un fragmento del ovario por laparoscopia y se procesa en el laboratorio altamente especializado de ProFaM, donde el tejido se prepara y se criopreserva en pequeñas tiras que pueden almacenarse durante décadas. En el futuro, ese tejido puede ser reimplantado para restaurar la fertilidad o retomar la producción natural de hormonas ováricas.
Uno de los aspectos innovadores del modelo de ProFaM es que no se limita solo a la preservación de la fertilidad, sino que también explora el potencial del tejido ovárico para mantener la producción hormonal fisiológica a lo largo de la vida, ofreciendo una alternativa más natural a la terapia hormonal convencional. La empresa opera con rigor regulatorio y se basa en décadas de investigación en criopreservación y trasplante de tejido ovárico.
En esencia, la propuesta de ProFaM es unir ciencia, medicina personalizada y planificación reproductiva a largo plazo, permitiendo que cada mujer tenga más control sobre el momento de tener hijos y sobre su salud hormonal a lo largo de la vida.
3. ¿Cuál fue el momento más difícil de su carrera?
Uno de los momentos más difíciles de mi carrera fue cuando tuve que tomar la decisión de salir de uno de los laboratorios más conocidos mundialmente en el área de criopreservación y trasplante de tejido ovárico para crear y dirigir un nuevo laboratorio, el Polo de Investigación en Fisiopatología de la Reproducción. Fue una decisión muy difícil porque significaba dejar un entorno científico extremadamente establecido, con infraestructura consolidada y una gran visibilidad internacional, para comenzar prácticamente desde cero.
Ese proceso exigió mucha valentía y resiliencia. Fue necesario definir nuevas líneas de investigación, combinar diferentes equipos, montar la infraestructura de laboratorio, establecer nuevas colaboraciones y, al mismo tiempo, mantener una producción científica consistente y garantizar la financiación para sustentar el crecimiento del grupo. En muchos momentos, fue una fase de gran presión y responsabilidad, porque crear un nuevo laboratorio significa también crear una nueva identidad científica.
Al mismo tiempo, ese periodo fue extremadamente formativo. Me enseñó mucho sobre liderazgo, sobre gestión de equipos y sobre cómo transformar desafíos en oportunidades. Hoy, mirando hacia atrás, veo que esa decisión fue fundamental para construir el grupo de investigación que tenemos actualmente: un grupo dinámico, interdisciplinario y altamente comprometido con la innovación científica. Siento un enorme orgullo por lo que hemos logrado construir juntos.
4. ¿Cómo logra equilibrar su vida personal frente a la vida corporativa/emprendedora?
No es algo perfecto, y creo que nadie logra un equilibrio absoluto. Mi vida profesional tiene un ritmo muy intenso, con una gran carga de trabajo, muchas responsabilidades y viajes frecuentes. Lo que hago exige mucha dedicación, y hay periodos en los que los días parecen simplemente demasiado cortos para todo lo que hay que hacer.
Por eso, intento establecer prioridades muy claras. Mi familia es extremadamente importante para mí, y procuro proteger los momentos de calidad con mi esposo y mi hijo siempre que sea posible. Incluso con la agenda llena, esos momentos son esenciales para mantener el equilibrio y recordar lo que realmente importa. También tengo dos perros que forman parte de la familia y que aportan una enorme ligereza a mi día a día. Son un recordatorio constante de que a veces necesitamos simplemente parar un poco y disfrutar el momento.
Al mismo tiempo, me apasiona profundamente lo que hago. Para mí, no es solo un trabajo, es una verdadera misión. Por ello, el equilibrio no proviene tanto de separar completamente la vida personal y profesional, sino de integrar estas dimensiones de forma consciente, valorando a las personas que amo mientras sigo persiguiendo aquello en lo que creo.
5. ¿Cuál es su mayor sueño?
Mi mayor sueño es contribuir a transformar profundamente la forma en que tratamos la salud reproductiva femenina. Durante mucho tiempo, la fertilidad y la función hormonal de las mujeres han sido tratadas de forma limitada, a menudo solo cuando surgen problemas o cuando las opciones ya son restringidas. A lo largo de mi carrera, me he dado cuenta de que aún existe mucho desconocimiento sobre el ovario, sobre el envejecimiento reproductivo y sobre las posibilidades de preservar o restaurar esa función.
Me gustaría ver un futuro en el que podamos preservar la fertilidad de forma más accesible y previsible, pero también restaurar la función hormonal de manera fisiológica, respetando la biología natural del cuerpo femenino. Esto puede tener un impacto enorme no solo en la posibilidad de tener hijos, sino también en la salud general, el bienestar y la calidad de vida de las mujeres a lo largo de las diferentes etapas de la vida.
Hoy, en muchos países, las mujeres viven cerca de un siglo. Esto significa que pasamos una parte muy significativa de la vida después de la menopausia, y por eso es fundamental pensar en la salud a largo plazo. Estudiar el ovario, comprender mejor su función y desarrollar formas de preservar o restaurar esa función hormonal a lo largo de la vida es, para mí, una misión científica y personal.
Más que una cuestión médica, creo que esto también es una cuestión de autonomía. Cuanto más conocimiento y opciones ofrezcamos a las mujeres, más podrán tomar decisiones informadas sobre su propio cuerpo, su carrera, su familia y su proyecto de vida. Dar a las mujeres herramientas para decidir cuándo y cómo quieren tener hijos o preservar su salud hormonal significa también darles más independencia, más libertad y, en última instancia, más calidad de vida y felicidad. Ese es el impacto que espero ayudar a construir a través de mi trabajo científico y de las iniciativas que desarrollamos en ProFaM.
6. ¿Cuál es su mayor logro?
Creo que mi mayor logro ha sido conseguir construir una línea de investigación que realmente impacta la vida de las personas. Desde el inicio de mi carrera, mi objetivo siempre fue hacer una ciencia que no se quedara solo en el laboratorio, sino que pudiera llegar a las pacientes y marcar una diferencia real en sus vidas. Trabajar con la preservación de la fertilidad, especialmente para niñas y mujeres que enfrentan tratamientos contra el cáncer, es algo profundamente significativo, porque significa ofrecer esperanza y nuevas posibilidades de vida después de la enfermedad.
Ver la ciencia transformarse en aplicaciones clínicas concretas es extremadamente gratificante. Saber que las técnicas que desarrollamos, estudiamos o ayudamos a perfeccionar pueden permitir que una persona tenga hijos en el futuro o recupere su función hormonal es algo que le da mucho sentido al trabajo de investigación.
También estoy muy orgullosa de una idea que tuve durante mi doctorado: pensar en la criopreservación de tejido ovárico no solo para preservar la fertilidad, sino también como una forma potencial de retrasar la menopausia, restaurando la función hormonal de manera fisiológica más tarde en la vida. En aquella época, en 2003, esa era una idea bastante visionaria, y ver que hoy esa posibilidad se está discutiendo y explorando científica y clínicamente es algo que me da una gran satisfacción.
Otro gran logro para mí es formar a jóvenes científicos. A lo largo de los años, he tenido el privilegio de orientar a muchos estudiantes, doctorandos y posdoctorandos de varios países, y ver a esas personas crecer, construir sus propias carreras y contribuir a la ciencia es algo de lo que me siento muy orgullosa.
Además, considero un logro importante haber ayudado a acercar la ciencia a la innovación y al emprendimiento. La participación en la creación de ProFaM es un ejemplo de ello: una iniciativa que busca transformar décadas de investigación en una solución concreta para dar a las mujeres más opciones sobre su fertilidad y su salud hormonal. Lograr conectar la investigación académica, la medicina y la innovación para generar un impacto real en la sociedad es algo que considero una de las partes más gratificantes de mi trayectoria.
7. Libro, película y mujer que admira (no puede ser su madre).
Libro: Ideas: Historia intelectual de la humanidad (desde el fuego hasta Freud), de Peter Watson. Es un libro fascinante que recorre la historia de las grandes ideas que moldearon la civilización, desde los primeros descubrimientos humanos hasta el pensamiento moderno. Muestra cómo el progreso humano se construye a lo largo del tiempo mediante la curiosidad, la creatividad y el cuestionamiento.
Película / Documental: El ascenso del hombre, de Jacob Bronowski. Es un documental extraordinario que explora la evolución de la civilización humana a través de la ciencia, la cultura y la tecnología. Me gusta especialmente cómo muestra que el conocimiento es una aventura colectiva de la humanidad.
Mujeres que admiro: Los Primates (The Trimates): Jane Goodall, Dian Fossey y Birutė Galdikas. Ellas revolucionaron el estudio de los primates y cambiaron profundamente la forma en que entendemos la relación entre los humanos y otros primates. Como veterinaria, siempre tuve el deseo de trabajar con primates, por lo que su trayectoria siempre me ha inspirado mucho. Además de sus extraordinarios descubrimientos científicos, admiro la valentía, la perseverancia y el compromiso que tuvieron con la ciencia y la conservación de la naturaleza.