Roberta Banqueri
Nuestra Mujer Positiva es Roberta Banqueri, la definición de la mujer excepcional en el diseño brasileño. Arquitecta de formación, encontró en el diseño de productos su verdadera pasión y, en 2015, realizó una valiente transición hacia la industria del mueble, un mercado competitivo e históricamente dominado por hombres. Construyó un modelo de negocio propio, desarrollando productos de autor en colaboración con la industria y supervisando cada etapa: desde el concepto hasta la venta. Su trayectoria está marcada por la sensibilidad, la firmeza y la defensa de la creación original. Roberta no solo diseña muebles; diseña identidad, posicionamiento y legado.
1. ¿Cómo comenzó su carrera?
Comenzó muy temprano. A los 15 años inicié un curso técnico de Diseño de Interiores y a los 17 ya trabajaba en proyectos de mobiliario. Poco después, ingresé en una gran marca de muebles modulares, donde aprendí fundamentos esenciales: ventas, valorización del producto y negociación. A los 21 años, fundé un estudio de arquitectura e interiores con tres amigas, camino que seguí durante más de 20 años. Alrededor de 2015, migré al diseño de productos. Decidí hacer la transición de carrera y aprendí en la práctica, comprendiendo el proceso industrial e insertándome en un sector altamente competitivo.
2. ¿Cómo funciona el modelo de negocio de su empresa?
Construí un modelo híbrido. Desarrollo mis productos junto con la industria, manteniendo mi propiedad intelectual; no creo por encargo ni bajo un briefing cerrado. Trabajo con socios como Todo Indústria de Móveis, Piu Móbile, Greenhouse Outdoor y Mais 55 Design. Mi trabajo es integral: abarca desde el diseño y prototipado hasta la elección de materiales, definición técnica, capacitación de equipos y posicionamiento de mercado.
3. ¿Cuál fue el momento más difícil de su carrera?
Enfrenté una situación grave con una industria que incumplió su contrato y actuó con negligencia y falta de respeto. La empresa modificó productos sin mi autorización, lo que derivó en acciones legales que continúan hasta hoy. Fue mi primer contacto directo con la defensa de la propiedad intelectual, algo complejo por ser un bien inmaterial. Aprendí lo que significa ser dueña de una creación y cómo protegerme en un mercado que, culturalmente, aún tiene dificultades para respetar los derechos de autor.
4. ¿Cómo equilibra su vida personal y su vida emprendedora?
Es un constante caminar sobre la cuerda floja. Debo ser firme en un entorno corporativo a menudo hostil y, al mismo tiempo, preservar mi sensibilidad. Hoy, mi principal estrategia es la solitud. Elijo preservar mi paz espiritual para leer, estudiar y cuidar mi salud. Mi fe es un pilar central; busco el silencio y la meditación para corregir mis propias fallas y reencontrar mi eje cuando me siento abrumada por las exigencias del mercado.
5. ¿Cuál es su mayor sueño?
Hace poco me di cuenta de que ya he cumplido casi todos. Vengo de una familia sencilla y entendí pronto que el estudio era el único camino. Logré tener formación, reconocimiento, viajar por el mundo y ayudar a mi familia. Hoy me siento plena y agradecida. Más que sueños, tengo deseos: quiero ayudar a más personas, dedicar más tiempo a la caridad y ejercer nuevas formas de donación.
6. ¿Cuál es su mayor logro?
Fue cambiar mi propia vida. Cruzar el "muro invisible" que separa los mundos sociales y poder brindar a mi familia el acceso a la educación y a las oportunidades que yo no tuve. Nada material me emociona tanto como contribuir al crecimiento de las personas que amo.
7. Libro, película y mujer que admira:
Película: La vida es bella. Enseña a encontrar poesía incluso en situaciones trágicas.
Mujeres: Zaha Hadid, por romper esquemas en la arquitectura; Fernanda Montenegro, por su grandeza y dignidad; y Lúcia Helena Galvão, por su claridad ética. También honro a mi abuela Geci, quien me enseñó la importancia de la coherencia entre lo que se piensa y lo que se dice.