Sônia Keiko Tanaka
Nuestra Mujer Positiva es Sônia Keiko Tanaka, CEO de Engemon OPservices. Hija de un taxista y de una ama de casa, Sônia creció en la periferia de la zona este de São Paulo e inició su trayectoria profesional en los años 90 como pasante de Edificaciones, graduada de la ETE Getúlio Vargas —escuela técnica pública enfocada en la enseñanza profesional—. Licenciada en Matemáticas y con un MBA Ejecutivo por el Insper, es esposa de Fernando, madre de Helena y también "madre de mascotas" de Maia, Leon e Irys.
A lo largo de 26 años, construyó su carrera escalón por escalón, con consistencia, estudio y dedicación, hasta asumir la dirección de una unidad de negocio enfocada en la operación y el mantenimiento de entornos de misión crítica. Hoy lidera la transformación de la ingeniería de servicios a través de la tecnología, al tiempo que inspira a mujeres jóvenes —especialmente de las periferias— a creer que ellas también pueden construir una trayectoria sólida en las áreas de ciencias exactas.
1. ¿Cómo comenzó su carrera?
Soy hija de un taxista y de una ama de casa, y crecí en la periferia de la zona este de São Paulo, en un entorno donde el trabajo siempre fue sinónimo de dignidad y posibilidad de futuro. Desde muy temprano entendí que el estudio sería el camino principal para ampliar horizontes y acceder a oportunidades que, muchas veces, no estaban disponibles de forma natural para alguien con mi origen.
En los años 90 tuve la oportunidad de estudiar en la ETE Getúlio Vargas, donde inicié mi formación en Edificaciones. Fue allí donde tuve mi primer contacto más profundo con el universo de la ingeniería y de las áreas de ciencias exactas. Más que aprender contenidos técnicos, aprendí la disciplina del hacer, la importancia de la precisión y el valor de la consistencia.
Más tarde, continué mi formación como licenciada en Matemáticas. Durante la universidad, estudié mucho para conseguir becas que subsidiaran parte de mis gastos, ya que lo que ganaba como pasante no era suficiente para pagar la mensualidad y mis padres no tenían recursos para asumir esa inversión.
Posteriormente, realicé un MBA Ejecutivo en el Insper. Pero, si tuviera que señalar qué cambió realmente el rumbo de mi carrera, diría que fue el momento en que comencé a estudiar fuera de mi barrio y tuve contacto con un mundo muy diferente al que estaba acostumbrada. Me di cuenta de que el acceso y las oportunidades en ese lugar eran otros; existían nuevos referentes y caminos en construcción. Para mí, fue necesario romper esa burbuja y, en cierta forma, "cruzar el puente" —no solo geográfica, sino simbólicamente— para acceder a nuevos espacios de aprendizaje.
Cruzar ese puente nunca significó esconder mis raíces. Al contrario. Fue justamente la conciencia de saber de dónde vine lo que me dio la fuerza necesaria para permanecer en esos espacios y construir una trayectoria basada en el estudio y la dedicación. Mi carrera comenzó como pasante en Engemon y, desde entonces, se ha construido paso a paso, sin atajos, solo con un compromiso continuo con el aprendizaje.
2. ¿Cómo está estructurado el modelo de negocio de Engemon OPservices?
Engemon OPservices opera en un segmento que, aunque es poco visible, sostiene gran parte del funcionamiento del mundo contemporáneo: la operación y el mantenimiento de infraestructuras críticas, como centros de datos (data centers), sistemas de telecomunicaciones y plantas industriales.
Nuestro modelo de negocio está estructurado en contratos a largo plazo, combinados con proyectos personalizados que utilizan sensores, automatización e inteligencia artificial para monitorear activos en tiempo real. El objetivo es garantizar que los sistemas que no pueden detenerse —como hospitales, bancos y redes de comunicación— operen con la máxima eficiencia y disponibilidad.
Más que realizar mantenimiento, buscamos comprender cómo estos activos pueden consumir menos energía, reducir emisiones y operar de forma más sostenible. En este contexto, la ingeniería deja de ser solo una ejecución técnica y pasa a ser una herramienta estratégica para la optimización de recursos y la toma de decisiones basada en datos.
3. ¿Cuál fue el momento más difícil de su carrera?
Hubo muchos momentos desafiantes, especialmente en las transiciones de funciones, pero nada se compara con lo que vivimos durante la pandemia. Fue un período en el que tuvimos que tomar decisiones rápidas, muchas veces sin toda la información necesaria, pensando en el colectivo y en la salud de todos, mientras lidiábamos con nuestros propios duelos.
Liderar una operación esencial exigía garantizar la seguridad de los colaboradores en el campo, mantener los contratos activos y sostener los empleos en un escenario de profunda inestabilidad. Fue en ese contexto que perdí a mi padre. Vivir ese duelo en medio del caos, teniendo que mantenerme fuerte para dar seguridad al equipo, fue una de las experiencias más difíciles de mi vida.
Hubo momentos en los que fue necesario "tragarse las lágrimas" para dirigir reuniones y sostener emocionalmente a otras personas que también estaban vulnerables. La pandemia me enseñó que liderar, muchas veces, es continuar incluso cuando todo dentro de ti te pide parar. Es encontrar fuerza en el propósito colectivo.
4. ¿Cómo logra equilibrar la vida personal con la corporativa?
Para mí, el equilibrio dejó de ser el intento de dividir el tiempo en partes iguales entre todas las áreas. Hoy entiendo que está relacionado con la capacidad de tomar decisiones conscientes en cada etapa del camino.
Busco cultivar actividades que me ayuden a mantener el enfoque en el día a día. La musculación, por ejemplo, forma parte de mi rutina todos los días a las 5:00 de la mañana. Es un momento de cuidado personal que me aporta claridad mental y energía. Otra actividad que me está encantando es jugar al tenis; un deporte increíble que exige presencia y sincronía. Y, cuando estoy en casa, me gusta cuidar de mi familia y cocinar; es un gesto de amor y una forma de encontrar calma en medio de una rutina intensa.
5. ¿Cuál es su mayor sueño?
Mi mayor sueño es inspirar a más mujeres a ingresar en carreras de STEM (Ciencia, Tecnología, Ingeniería y Matemáticas, por sus siglas en inglés) y que logren construir sus propios sueños a través de esta elección. Me gustaría que cada vez más niñas, especialmente las de contextos similares al mío, vean en las ciencias exactas un camino de transformación, autonomía y realización.
Espero que podamos, colectivamente, construir más puentes para que otras jóvenes logren llegar allí y que podamos ver surgir a muchas otras "Tatianas" y "Sônias". Mujeres brillantes que ocupen espacios de producción científica y tecnológica, pero que encuentren una trayectoria más ligera que la de quienes vinieron antes que ellas.
6. ¿Cuál es su mayor logro?
Mi mayor logro ha sido construir una carrera sólida a lo largo de más de dos décadas dentro de la misma organización, contribuyendo a su evolución. Haber comenzado como pasante y hoy liderar una unidad de negocio representa para mí la validación de que las trayectorias consistentes, construídas con dedicación diaria, son posibles.
7. Un libro, una película y una mujer que admire.
Libro: Padre rico, padre pobre. El concepto de la "carrera de ratas" me ayudó a desarrollar una nueva conciencia sobre la educación financiera.
Película: Talentos ocultos (Hidden Figures, 2016), que narra la historia real de tres matemáticas afroamericanas que desempeñaron un papel crucial en la NASA.
Mujeres que admira: La profesora Sônia Guimarães, del ITA. Fue la primera mujer negra brasileña doctora en Física y la primera en dar clases en el ITA, ingresando cuando la institución aún no aceptaba mujeres como alumnas. Su resiliencia ante el prejuicio es inspiradora. También Tatiana Coelho de Sampaio, científica y profesora de la UFRJ, quien destacó por el desarrollo de la polilaminina, una sustancia revolucionaria con potencial para regenerar lesiones en la médula espinal. Su investigación representa una esperanza para muchas vidas.