Thais Gomes

Nuestra Mujer Positiva es Thais Gomes, que trabaja en el área de salud mental y dependencia química, un campo ocupado mayoritariamente por hombres. Con mucho esfuerzo y dedicación, superó adversidades y hoy tiene un nombre consolidado en el segmento de Residencias Terapéuticas.

1. ¿Cómo comenzó tu carrera?

Mi trayectoria en la salud mental comenzó a los 20 años, todavía en la facultad de Psicología. Hacía prácticas en una asociación que trabajaba con intervención en el ciclo de la violencia. Fue allí donde tuve mi primer contacto más profundo con historias de sufrimiento, pero también con la fuerza que tienen las personas para reconstruir su vida cuando encuentran cuidado y acogida.

A los 21 años tomé una decisión que cambió completamente mi vida: abrí una residencia terapéutica femenina. Empecé muy joven, en un área todavía muy dominada por hombres y llena de desafíos.

Fue difícil porque, aun siendo psicóloga, el campo en el que trabajo —sobre todo cuando involucra la gestión y el tratamiento de la dependencia química— sigue estando muy ocupado por hombres. Muchas veces tuve que demostrar mi capacidad más de una vez para que me tomaran en serio. Ser mujer en ese espacio, y además joven, me trajo desafíos que no siempre enfrentan los demás.

Dos años después, a los 23, quedé embarazada de mi primera hija y todavía estaba terminando la facultad. Durante un tiempo tuve la ayuda de algunos profesores, que me permitían llevar a mi hija a clase. Hasta que, en un momento dado, la facultad prohibió su entrada.

Aun así, seguí intentando con todo. En los recreos entre clases, las personas que me ayudaban me traían a mi hija para que pudiera amamantarla. Fue un período muy intenso de mi vida, de mucho esfuerzo, pero también de mucha resiliencia y lucha por un objetivo.

Hoy ya son más de diez años trabajando en salud mental, acompañando a personas con trastornos mentales y dependencia química.

2. ¿Cómo está estructurado el modelo de negocio de las Residencias Terapéuticas Êxito?

Êxito nació mucho más de un propósito que de un plan de negocio propiamente dicho. La idea siempre fue crear espacios de cuidado que fueran realmente humanos.

Una residencia terapéutica es, básicamente, una casa de cuidado en salud mental. A diferencia de una internación hospitalaria, funciona como un entorno residencial donde las personas pueden vivir durante un período mientras reciben acompañamiento terapéutico y apoyo para reorganizar su vida.

En las casas hay rutina, acompañamiento profesional y un equipo multidisciplinario que ayuda al paciente a recuperar su autonomía y estabilidad.

Hoy atendemos tanto a personas con trastornos mentales como a pacientes en tratamiento por dependencia química, siempre intentando mirar cada historia de forma individual.

3. ¿Cuál fue el momento más difícil de tu carrera?

Tuve dos momentos muy difíciles.

El primero fue durante la pandemia. Fue un período de mucha incertidumbre y tuve que cerrar unidades que ya funcionaban desde hacía varios años.

El segundo fue en mi vida personal. Pasé por una separación y tuve que empezar prácticamente de cero. Me fui de una ciudad con dos niños pequeños y con el riesgo real de perder todo lo que había construido profesionalmente.

Fue un período muy duro. Estaba llena de deudas y también llena de dudas sobre el futuro. Aun así, en ese momento decidí abrir una nueva unidad y reconstruir el proyecto una vez más.

Hoy, mirando hacia atrás, me doy cuenta de que, aunque fue muy difícil, ese momento también significó un nuevo comienzo en mi vida personal y profesional.

4. ¿Cómo logras equilibrar tu vida personal y tu vida emprendedora?

La verdad es que muchas veces no existe un equilibrio perfecto. Soy madre y también emprendedora en un área que exige mucho involucramiento emocional.

Pero con el tiempo aprendí algo muy importante: nadie construye nada solo. Tengo un equipo maravilloso que me sostuvo en momentos muy difíciles, con el mismo cuidado y la misma dedicación que tienen todos los días con los pacientes.

De cierta forma, yo también fui cuidada. Y eso me hizo valorar aún más el trabajo que hacemos.

5. ¿Cuál es tu mayor sueño?

Mi mayor sueño es seguir ampliando proyectos que ofrezcan un cuidado realmente humano en salud mental.

Todavía existe mucho prejuicio y también mucha falta de estructura en esta área. Me gustaría ver cada vez más espacios donde las personas puedan ser tratadas con dignidad, respeto y acogida.

6. ¿Cuál es tu mayor logro?

Mi mayor logro es mirar esta trayectoria y ver cuántas vidas han pasado por este proceso de cuidado.

He visto a personas llegar en situaciones muy difíciles y, con el tiempo, lograr reconstruir sus historias, retomar vínculos y encontrar nuevos caminos.

Saber que, de alguna manera, fuimos parte de esas transformaciones es lo que le da sentido a todo.